martes, 6 de enero de 2009

Que viva la señorita Pepis



A los menores de 30 años los juguetes de la señorita Pepis no les sonarán de nada, pero se pusieron muy de moda entre las niñas en los ochenta. Año tras año yo le pedía a los Reyes el maquillaje de la señorita Pepis, y año tras año me trajeron la Tricotosa (invento del diablo); el Quimicefa o el Blandiblu. Jamás tuve nada de la señorita Pepis. Me fascinaba, solo recuerdo en la tele el anuncio de unas caretas a las que podías pintarles los ojos.
Ahora, la señorita Pepis se usa en término despectivo. Uno puede decir "este es un periódico de la señorita Pepis" y quedarse tan ancho. Hoy, al pasear por un departamento de juguetes de una tienda me he acordado de ella. Yo, desde aquí, la reivindico, a la señorita Pepis y a esos juguetes que nunca tuve. Quien quiera que sea y donde quiera que esté.

4 comentarios:

Morlaa dijo...

yo tengo menos de 30, asi que aunque habia oido en varias ocasiones los maquillajes de la srta pepis, nunca los vi anunciados ni nada parecido, pero te digo que creo que practicamente todos los niños han querido algunos juguetes que han pedido año tras año y no han conseguido o les ha costado mucho.
yo añoro mucho mis juguetes ahora, me da mucha pena no tener ninguno y cuando voy a toys'r'us me convierto en una niña de 5 añitos de nuevo!
Felices reyes a todos!

KARTERISTAS somos todos dijo...

a mi me traían las Barriguitas y todos sus complementos, tiovivo, bañera, armarito, ropita... menos mal que siempre tuve un hermano al que no le importó que las tirara a las vías de su Ibertren.
éstas cosas crean traumas??

ETDN dijo...

Jajaja, me sumo, me sumo. ¡¡Yo tuve esa careta de maquillaje!! No sé si era de la señorita Pepis, pero me acuerdo de que las pinturas olían muy fuerte y se suponía que se borraban, pero era mentira: te dejaban las manos perdidas y los colores nunca se iban del todo de la careta, así que al final aquello era un revoltijo de colores que pa qué...

ains, qué regresión (por cierto pa regresiones las del Facebook: me estoy reencontrando con compañeros del colegio y por ahora soy la única soltera y sin hijos y, eso sí, la que mejor me conservo, jajajja. Algunos (sobre todo ellos) están irreconocibles...tremendo.

besotes

Anónimo dijo...

No querías cambios...