
Son la raíz europea de los gitanos, me han recordado a las películas de Emir Kusturica.
Este es Florian, vive con su mujer y sus cinco hijos en una de estas casas-cuevas:

Hay niños y niños por todos lados. No van a clase y ninguna autoridad les atiende. Suben y bajan de las colinas.

La vida consiste en beber, escuchar música y bailar. Aquí un grupo al atardecer, espídicos, vitales. De fondo, música explosiva de los gitanos del Este, a lo Goran Bregovich.

Ha sido mágico, y ha merecido mucho la pena.
3 comentarios:
Qué bonito, Susana. Para alguien de "ciudad" puede que no sea idílido, pero está ahí. Qué real. Me gusta el tipo de "turismo" que hacemos en este blog.
Las fotos, muy chulas. Eres fotoperiodista también?
Muchas gracias Sara¡ Nada, mi nivel de fotografía es muy, muy aficionado. Un besote¡
seguro que éllos son mucho mas felices que nosotros.
por no tener nada más que libertad.
para la próxima pon una fotógrafa en tu vida que levante la mano para acompañarte.
aunque tus fotos están muy bien,cualquier día no nos necesitaras mas.
Publicar un comentario