martes, 3 de marzo de 2009

Un año y mucho Prozac




Hoy, he conocido al Óscar, a la Pruden y a la Mari Mar.
El Óscar es un taxista que utiliza cuando hay un cliente el manos libres sin ningún pudor para hablar con la Pruden (su mujer) y la Mari Mar (una amiga a la que se quiere beneficiar).
Asi, en un trayecto de una media hora me he enterado de:
-El Óscar está casado con la Pruden, pero ella vive a 500 kilómetros de distancia y, claro, pues él tiene que tener relaciones sexuales con otras mujeres. Todo ésto lo sabe el psiquiatra del Óscar. El Óscar va al psiquiatra porque a veces le da por pensar en suicidarse o en hacer daño a otras personas. Además de al psiquiatra, el Óscar va al gimnasio todos los días y no se habla con su familia.
-La Pruden está hasta la polla del Óscar y de planchar. Tampoco aguanta que al Óscar el banco no le dé el crédito para comprarse un coche nuevo.
-El Óscar, el otro día, se tiró a una tía que tenía una melenaza en el pubis (asi de fino lo digo yo, él soltó algo así como: "Tenía que sacudirle el mapache... y para no verlo la di la vuelta..."). Todo esto se lo cuenta por teléfono a la Mari Mar, que se descojona.
-El Óscar se quiere beneficiar a la Mari Mar, pero ella pasa de él porque ha salido de un desengaño amoroso que le ha costado "un año y mucho Prozac" y porque no quiere que "el asqueroso" le pegue algo que, a su vez, a él le pueda haber pegado "la del mapache".
-La Mari Mar recibe llamadas anónimas de madrugada y no sabe quién es. La semana que viene tiene una boda para la que se ha comprado un traje precioso. Trabaja en atención al cliente de los taxis.
Y no sigo, pero podría y podría. Qué viaje. Qué gente. Tengo un testigo: Gabriel, el fotógrafo de la imagen de este post, que me acompañó durante medio trayecto. Veníamos de hacer un reportaje de penurias e inmigrantes y a los cinco minutos de sentarme en el taxi se me olvidó todo y me vi inmersa en esta realidad ajena.
Por lo menos, a mitad de sus conversaciones, el Óscar tuvo la deferencia de darse la vuelta y decirme: "Tú estás flipando, ¿no?"

7 comentarios:

Sara Morante dijo...

... Como la vida misma

KARTERISTAS somos todos dijo...

pues el que nos llevó ayer a nosotras me decía que iba al gimnasio,era karateka,cinturón negro y no se cuantas cosas mas con títulos de gimnasio todo a 100.
calculo a ojo 120 kg de taxista.
ejem...
del retrovisor colgaba una banderita de España.
creo que para impresionarme me dijo que estuvo en las COES, en Asturias,
hace 25 años claro.
suerte la tuya, yo no tenia mas testigo que la prisa de salir de allí.
jejeje

Morlaa dijo...

jajajaja me ha encantado este post!!! de lo que te enteras en media hora!!! por cierto,,,el tema del taxista que va al psiquiatra me acojona un poco, con lo de suicidarse y sobretodo lo de "hacer daño a otros" madre mia!
un beso guapa!

Marinero en Marte dijo...

jejeje! increíble personaje el Oscar!
buen texto, muy divertido la verdad, como dice otro comentario por ahi arriba, es como la vida misma....

Angelillo dijo...

Y yo creía que Falcon Crest era complicado !!!

ETDN dijo...

Ejpaña cañí.

No es la primera vez que te lo digo: deberías recoger todas estas cosas y publicar un libro.

Buenísimo.

bss

Precarioman dijo...

Que grande eres amiga. Me has alegrado la tarde con lo del mapache.