En el aeropuerto, algo me distrae de la lectura. Levanto la vista y descubro enfrente de mi a una chica durmiendo. Lleva un pantalón blanco y está echada sobre varios asientos. Me fijo en su pie y descubro que está cubierto por un tatuaje.
Miro el otro pie, y también está tatuado. Y las manos, no hay trozo de su piel que no esté cubierto por garabatos perfectos. Pero me fijo un poco mejor y me doy cuenta de que son falsos, no son verdaderos. Están hechos con henna, supongo. No es que sea experta pero se nota a la legua que se quitan con agua y jabón. El tatuaje le llega hasta el cuello.
Entonces, para qué? Me pregunto. Es una chica occidental, vestida con ropa que podría ser de H& M.
Quizás vuelve de un viaje donde se sintió libre y quiso hacer un acto de "rebeldía" tatuándose con tinte. Y me la imagino como Lisbeth Salander: transgresora en esos últimos momentos de libertad en el aeropuerto. Antes de volver a la realidad.
1 comentario:
esos tatuajes se hacen en Marruecos cuando se prometen como novias, para despedidas de solteras, cuando están embarazadas.. en fin, son tatus de henna que se hacen ante acontecimientos importantes relacionados con la mujer
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